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nytimesinternationalweekly - 22/4/20 - 06:00 AM

Con todos en casa, animales se aventuran en las calles de todo el mundo

Con negocios cerrados y pueblos vacíos, la gente está teniendo un vistazo de qué hacen cuando se les deja solos a animales que normalmente guardan su distancia.

Las cabras de cachemira de Gran Orme por lo normal se mantienen lejos de Llandudno por la “bulliciosa vida citadina”. Foto / Christopher Furlong/Getty Images.
  • Sandra E. Gaarcia

Bajo el manto de la noche, un rebaño de cabras de cachemira de Gran Orme entró a Llandudno, un pueblo costero en Gales.

Las cabras, de un vellón sedoso y color crema tipo plumas, recorrieron a galope las calles desoladas en busca de alimento. Algunas cabras comieron setos hasta saciarse, mientras otras treparon muros.

Por suerte para las cabras, no había muchos humanos presentes. Más de mil millones de personas a nivel mundial están permaneciendo en casa por recomendación de sus gobiernos, al distanciarse socialmente para evitar el coronavirus.

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Con negocios cerrados y pueblos y ciudades vacíos, la gente está teniendo un vistazo de qué hacen cuando se les deja solos a animales que normalmente guardan su distancia.

Las cabras viven en el Parque Campestre de Gran Orme, en Conwy, Gales. Fueron un obsequio de la reina Victoria, del rebaño real, pero sus descendientes son salvajes, deambulando y buscando alimento en el inmenso parque.

“Les gusta bajar cuando hay algo de viento”, dijo Andrew Stuart, de 31 años. “Cuando llegan a la falda de las colinas, no avanzan mucho más porque hay una bulliciosa vida citadina. Son conocidas por bajar un poco y ocasionar algo de caos”.

Pero ahora, las cabras vieron una oportunidad. “Andaban corriendo a toda velocidad por el pueblo”, comentó Stuart.

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Asimismo, casi no hay nadie afuera en San Francisco. Allí las calles han quedado libres para los coyotes, que parecen estarse aventurando más adentro de la ciudad porque hay tan pocos autos, señaló Deb Campbell, una funcionaria municipal.

“Tenemos muchos reportes más de avistamientos en las calles”, dijo. “Probablemente se preguntan dónde está todo mundo”.

El distanciamiento social no ha aumentado las poblaciones de fauna silvestre, pero sí parece haber cambiado su comportamiento en cuanto a buscar nuevas fuentes de comida, dijo Jim Fredericks, un experto en la Asociación Nacional de Manejo de Plagas en Estados Unidos.

Desde que Louisiana impuso una cuarentena, provocando el cierre de restaurantes, las ratas en Nueva Orleans se preguntan a dónde se han ido las multitudes habituales del Barrio Francés —y su basura.

“Los animales son oportunistas y se alimentan de basura”, dijo Claudia Riegel, jefa del Consejo de Nueva Orleans para el Control de Mosquitos, Termitas y Roedores. “Los restaurantes generan mucha basura y ahorita simplemente ha desaparecido mucha”.

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Este momento de desesperación para los roedores puede ser una oportunidad para controlar la población de plagas, ya que es más probable que las ratas sean atraídas por trampas y carnada, expresó Fredericks.

A los humanos se les puede olvidar que los lugares que llaman hogar o que visitan son también el hogar de animales salvajes, como las cabras de Gran Orme.

“No hay mucho que podamos hacer”, indicó Stuart, sobre hacer que las cabras vuelvan a casa. “Regresan por su propia voluntad o cuando se aburren”.

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