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Sociedad - 27/1/19 - 04:45 PM

El papa agradece entrega y compromiso a los miles de voluntarios de JMJ Panamá

La última jornada del papa en Panamá comenzó con una temprana misa ante más de 700.000 personas en un campo a las afueras de la capital, donde muchos peregrinos pasaron la noche y donde Francisco les dijo a los jóvenes que "no son el futuro sino el ahora".

Papa pidió a los voluntarios ser multiplicadores de esperanzas. Foto/Cortesía
  • EFE/Panamá

El papa Francisco agradeció este domingo, antes de abandonar Panamá, a los más de 19.500 voluntarios de todo el mundo que participaron con "entrega" y "compromiso" en la organización de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).

A bordo de un pequeño vehículo descapotable y en un ambiente completamente festivo, el pontífice recorrió el estadio Rommel Fernández, el principal del país, donde fue recibido con una enorme ovación y al grito de "¡Gracias Francisco!" y "¡Esta es la juventud del papa!", el principal lema de la JMJ.

"Ustedes han querido dedicar su tiempo, energía y recursos a soñar y armar este encuentro", dijo Francisco, de 82 años, que desde que llegó a Panamá el pasado miércoles ha tenido una intensa agenda.

"Podrían perfectamente haber optado por otras cosas, pero quisieron comprometerse, dar lo mejor de sí para hacer posible el milagro de la multiplicación, no solo de los panes sino de la esperanza. Necesitamos multiplicar la esperanza. Gracias, gracias, gracias", añadió, tras escuchar el testimonio de tres voluntarios.

El pontífice, que regresa este domingo al Vaticano, aseguró que los voluntarios han tenido "una experiencia de fe más viva, más real" y les animó a contar en sus países "lo que han visto y oído" durante estos días de encuentro en Panamá.

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"No tengo palabras para explicar lo que ha sido vivir esto en mi país", aseguró a Acan-Efe la panameña María Morales, vestida con la distintiva camiseta amarilla que los voluntarios han llevado durante toda la JMJ, uno de los principales eventos de la Iglesia.

Los 19.500 voluntarios, en su mayoría panameños y centroamericanos, aguardaron durante horas al santo padre en las gradas y en el campo del estadio, bajo un intenso sol y unas altísimas temperaturas.

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Durante la JMJ, que por primera vez se celebra en Centroamérica y supone la primera visita de Francisco a un país centroamericano, los voluntarios se han dedicado principalmente a tareas de logística, comunicación y atención a peregrinos, religiosos y periodistas de todo el mundo.

"Llevamos más de 18 meses preparándonos, pero ha merecido muchísimo la pena. Ha sido la mejor experiencia de nuestra vida", reconoció a Acan-Efe la joven panameña Helen Campos, que acudió al estadio junto a su madre, también voluntaria.

"Ya estoy ahorrando para la siguiente JMJ. Ha sido demasiado divertido, demasiado buen ambiente", indicó por su parte Douglas López, de Costa Rica.

La última jornada del papa en Panamá comenzó con una temprana misa ante más de 700.000 personas en un campo a las afueras de la capital, donde muchos peregrinos pasaron la noche y donde Francisco les dijo a los jóvenes que "no son el futuro sino el ahora".

A la homilía asistieron, además del presidente panameño, Juan Carlos Varela, los mandatarios de Costa Rica, Colombia, Guatemala, El Salvador, Honduras y Portugal, que acogerá la próxima edición de la JMJ en 2022.

Francisco, el primer papa latinoamericano, también visitó un albergue de personas con VIH y se refirió durante el rezo del Ángelus a la tragedia del oleoducto en México y la represa en Brasil, así como a la crisis de Venezuela, que se recrudeció el miércoles, justo cuando el pontífice viajaba para Panamá.