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Opinión - 18/7/19 - 12:00 AM

Retos de la formación técnica profesional

El retorno económico de la intervención en políticas públicas para el empleo es amplio, medido por el incremento de la productividad y competitividad de las empresas...

Aumentar el empleo, la productividad y la inclusión social con más y mejor formación técnica y profesional. Foto: Archivo.

Ingresar a la lista de los países de alto ingreso, consolidado como nodo ("HUB") global y centro de relevancia mundial en generación de conocimiento, es una legítima aspiración que ha de requerir la movilización de factores y voluntades para el fortalecimiento de la institucionalidad democrática, la consolidación de una sociedad educada e inclusiva, además de otros factores condicionantes que favorecen la innovación, productividad y competitividad de los sectores productivos en todo el territorio nacional, propiciando una economía diversificada, según la vocación productiva de sus regiones, estratégicamente alineadas en cuanto a su capital natural, capital construido, capital humano, capital social, de imagen y cultura.

Un importante avance en materia de Política Pública de empleo en ocupaciones técnicas y profesionales ha sido la consulta en la denominada "Alta Comisión de Empleo", que dio por resultado la identificación de cinco líneas estratégicas y 19 acciones prioritarias, muchas de las cuales apuntan a retos realmente importantes para instituciones como el Inadeh.

Aunque no necesariamente estén todas las líneas y acciones que deberían estar, las que ya se tienen identificadas marcan una gran diferencia en cuanto al cierre de brechas priorizadas en el corto y mediano plazo en materia de formación para el empleo.

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Si bien, algo se ha logrado impulsar en cuanto a la ejecución de las acciones priorizadas, hace falta conectar la formación profesional y su misión en el país con la realidad y las necesidades de los sectores productivos (empresarios y trabajadores), que es donde se sufre o se produce la escasez de talento con la adecuada combinación de habilidades técnicas y fortalezas humanas.

La encuesta global 2018 de escasez de talento de ManpowerGroup, resalta que el 45% de los empleadores dice que no puede encontrar las habilidades que necesita, siendo este porcentaje el más alto en los últimos 12 años.

Panamá, con el 35% en dicha encuesta, enfrenta una dificultad por debajo del promedio global, pero no significa que esté en una zona de confort.

El retorno económico de la intervención en políticas públicas para el empleo es amplio, medido por el incremento de la productividad y competitividad de las empresas, además de las economías externas positivas que se generan a través del mercado de trabajo, de las que se benefician las empresas y la sociedad en su conjunto.

Por tanto, la injerencia político partidista debe limitarse a crear el ambiente necesario para fortalecer la institucionalidad del Inadeh como organismo rector del Estado en materia de formación profesional, capacitación laboral y capacitación en gestión empresarial, además de promover una cultura de formación para la vida y el trabajo en todas sus manifestaciones.

Aumentar el empleo, la productividad y la inclusión social con más y mejor formación técnica y profesional amerita de un sistema nacional de capacitación profesional (ocupacional, reglada y continua) y un sistema de formación técnica profesional que conecte la oferta y la demanda con la participación del sector productivo, sobre todo, en un nuevo contexto de transformación económica del país.

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Una nueva mirada sobre los diagnósticos ya realizados y los cuellos de botella identificados permite poner en perspectiva los retos de la formación técnica profesional que haga posible la introducción de innovaciones que lleven a esas mejoras de productividad tomando en consideración las nuevas demandas y modelos de formación que demanda el país, originadas principalmente por:

1. El diseño e implementación de un Marco Nacional de Cualificaciones y su correspondiente política para la implementación de las correspondientes normas de competencia y calidad

2. Los cambios en los procesos de producción y en la tecnología

3. La conexión de la oferta formativa a las nuevas condiciones para las inversiones productivas y aumentos de la productividad

Para afianzar la conexión entre los puntos señalados como nuevas demandas de formación se amerita de un modelo de prospección inteligente, es decir, un detallado estudio que defina, considerando el contexto tecnológico futuro, las habilidades que ganarán, mantendrán o perderán importancia o relevancia en las distintas ocupaciones, además de las habilidades blandas que son parte de la formación integral, como son: las habilidades de comunicación, creatividad, análisis crítico y solución de problemas, entre otras. Importante reconocer la claridad y consenso de los sectores productivos en cuanto a la necesidad de un centro de investigación educativa que produzca información relevante para la toma de decisiones y evaluaciones del proceso formativo.

En definitiva, el cierre de la brecha de productividad del recurso humano y la generación de empleos de calidad requiere de la adecuada alineación de las políticas educativas y laborales.

Para ello es imprescindible desarrollar capacidades y competencias institucionales y organizacionales, dimensionar la pertinencia y el impacto y promover la activa colaboración del sector productivo.

Consultor estratégico y catedrático.