Gracias por ser parte de nuestra audiencia Queremos que sigas disfrutando de los mejores contenidos. Regístrate aquí ¿Ya estás registrado? Inicia sesión
Opinión - 09/8/19 - 12:00 AM

Nombre Panistmeño

…. una ciudad que hoy nos resulta un monumento histórico, sino el inicio de la identidad de una nacionalidad que urgirá tres siglos para su adultez, siendo la más antigua de América continental.

Otro apelativo que ha trascendido en la mentalidad colectiva como en los informes coloniales, como un par de Panamá, ha sido el gentilicio “istmeño”, por lo que sostengo que nuestra República debería denominarse del Istmo de Panamá. Foto: Archivo.

La República del Istmo de Panamá conmemora los quinientos años del bautizo de la nacionalidad que empezaría a desarrollarse a partir de ese 15 de agosto del año del Señor, 1519.

Válido es especular que al gobernador, Pedrarias Dávila, agradó y convino el vocablo atribuido a los indios cuevas, Panamá, como inculturador, luego refrendado por las autoridades hispanas acompañando a la erección de la primera ciudad a la orilla del llamado Mar del Sur.

Una semana después, de la fiesta de La Asunción y de la fundación de Panamá, ascendería hasta el trono español el también emperador Carlos V. 

En ese mismo año, Magallanes, Elcano y compañía, comenzarían el periplo de circunnavegación abriendo los ojos al mundo acerca de la globalización, gracias a las bases de tenacidad de Colón, que estuvo en el Istmo hacia 1503, intentando el primer emplazamiento hispano en Tierra Firme, y a Balboa quien, en 1513, terminó de empujar las portezuelas a la conquista del planeta con el dato del nuevo mar.

VER TAMBIÉN: Las Asociaciones Público Privadas y la deuda pública oculta

Curioso es que en este, nuestro jubileo, igualmente se cumplan los cincuenta años del primer alunizaje.

Cuando un infante es bautizado, sus padres no tienen idea de cuántos años vivirá ni de cómo aportará a la patria.

Aquel acto geopolítico, necesitada la Corona de un enclave para expandir la colonización de América, es para quienes amamos a esta tierra la designación de un apelativo, sí, pero no de una ciudad que hoy nos resulta un monumento histórico, sino el inicio de la identidad de una nacionalidad que urgirá tres siglos para su adultez, siendo la más antigua de América continental.

Panamá siempre se llamó así, a diferencia de otros países vecinos.

Pero si de nombres hablamos, como hemos publicado desde el año 2005, el otro apelativo que ha trascendido en la mentalidad colectiva como en los informes coloniales, como un par de Panamá, ha sido el gentilicio istmeño, por lo que sostengo que nuestra República debería denominarse del Istmo de Panamá.

Qué tristeza es escuchar cómo se restringe un suceso de magnitud sacra, solo comparable con la gesta del 28 de noviembre de 1821, a un festejo en una parte de la capital republicana.

Que Dios bendiga al Istmo de Panamá, a los panistmeños y a todo el que en él viva para amar.

Sacerdote de la Iglesia católica.