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Sociedad - 03/9/19 - 09:45 AM

Pruebas de hermeticidad, el ‘cuco’ de los PH

Haciendo una comparación con antes del incidente en Costamare, Juan De Arco afirma que las pruebas de presión se han cuadruplicado.

En Panamá tienen que pasar tragedias para que las personas reaccionen. Esta frase toma fuerza cuando al país le toca vivir desgracias como la ocurrida el 31 de mayo de 2019, cuando una fuga de gas provocó una explosión en el edificio Costamare ubicado en la zona de Costa Sur, al este de la ciudad capital. El caso provocó conmoción, y no fue para menos, pues, por lo ocurrido falleció un bebé y aún su hermano y su madre se recuperan tras severas quemaduras.

Para evitar estos lamentables panoramas, en Panamá existe desde el 2016 la Resolución N° JTIA-056-2016 de la Junta Técnica de Ingeniería y Arquitectura, contemplada en Gaceta Oficial N° 28151-A que aprueba el sistema alternativo de construcción para la pequeña vivienda unifamiliar denominado T3-TZ, algo que en palabras resumidas se conoce como "reglamento de gas".

El texto exige de manera obligatoria que todas aquellas instalaciones de gas y tuberías fijas deben realizar pruebas de presión cada de tres años, por obligatoriedad, así lo recuerda el mayor Juan de Arco, de la Dirección Nacional de Seguridad, Prevención e Investigación de Incendios (Dinasepi) del Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá.

La realización de dicha prueba, en la que se verifica la hermeticidad del sistema por medio de la prueba de presión, está regida por el Código Nacional de Gas Combustible de los Estados Unidos, una referencia en cuanto a los procedimientos, protocolos en el suministro de gas comercial, industrial y residencial.

"Hemos encontrado muchísimos edificios que no contaban con las pruebas, estas se hacen por primera vez cuando se construye el edificio y a partir de ese momento se empieza a contar cada tres años y muchas administraciones no lo estaban haciendo", revela Juan de Arco.

El mayor cuenta que se han encontrado con muchas fugas de gas en apartamentos y que, "gracias a Dios" se han podido realizar correcciones de manera preventiva. Una vez se realiza esto, viene la prueba de presión y finalmente la inspección visual de los camisas rojas, quienes aceptarían o no la certificación de los plomeros. Si no hay más registro de escape y todo se da con normalidad, se vuelve a conectar el gas.

Es precisamente en este punto cuando surge la disconformidad por parte de los inquilinos. De hecho, hay un caso vivo: un complejo de tres torres de apartamentos ubicado en la vía Ricardo J. Alfaro,  donde sus ocupantes tienen más de dos meses sin gas.

Todo se inició por un reporte de fuga de gas, luego se hizo la prueba y al comprobar que era cierta empezó el proceso de reparación que aún no ha culminado, lo que ha afectado a decenas de familias que han tenido que encontrar maneras para, por ejemplo, cocinar. Una de esas iniciativas es la compra de una plancha de cocina y estufa eléctrica. Eso es lo que hizo una de las familias, que quiso mantenerse bajo el anonimato.

"Esto es un problema, es demasiado incómodo tener que cocinar así",  dice la inquilina, quien además se pregunta el porqué deben seguir pagando la cuota completa de mantenimiento si hay un servicio que no se está utilizando. La administración del PH no les da respuesta. 

El costo y la responsabilidad

En casos como estos surgen los cuestionamientos de los inquilinos sobre quién le hará frente al gasto extra de comida y/o electricidad, la petición de un reembolso de dinero al pagar por algo que no se está consumiendo, o quienes se molestan por no contar con agua caliente para su baño.

Dinora Bustamante, parte del comité legal de la Asociación de Profesionales Administradores de la Propiedad Horizontal en Panamá (ADEPA-PH), aduce que ese dinero que se descuenta en las mensualidades de gastos comunes y que incluye el gasto de ese servicio, serviría como un ahorro, pero queda de parte de cada administración en consenso con la asamblea de propietarios determinarlo.

Ella hace énfasis en la importancia de la realización de las pruebas y que, tanto administradores como propietarios, se coordinen para tal fin. Menciona que si hay edificios que tienen los fondos, pueden tomarlos de allí para que los propietarios no sientan el golpe del costo, que ronda los $100 entre el costo del técnico y la aprobación de certificación de los bomberos que vale $50.

Admite que la mayoría de las personas son conscientes de que se debe realizar la prueba de presión; sin embargo, el problema recae en la parte económica, pues ese gasto no está entre las prioridades, lo que representa un peligro.

La abogada recomienda que se destine un porcentaje de los fondos de la cuota de mantenimiento para que cada tres años que se tenga que hacer la prueba de presión, se cuente con un respaldo monetario y no detener la prueba porque no se tiene el dinero para hacerla. También, que las promotoras tengan a personal idóneo para que en la entrega de nuevos apartamentos sean los encargados de hacer las instalaciones.

Antes de la explosión en Costamare, el costo de la prueba rondaba los $35 y ahora está entre $60 y $65 por apartamento, tomando en cuenta que para efectuarla se debe desconectar el servicio, tapar las entradas y salidas, así como desconectar los artefactos y comprobar si hay fugas o no.

¿Quién es la persona idónea para hacer la prueba de presión o hermeticidad?

Alcides Ortiz, técnico especialista de gas LP (licuado de petróleo), recomienda que si se va a contratar a una persona para hacer las instalaciones o pruebas de gas se debe buscar referencias y si tiene pólizas de seguro, pero "no basta solo con ser idóneos". Él detalla que "para certificar una instalación se debe ser ingeniero mecánico industrial o ingeniero electromecánico. Con esas idoneidades, más la licencia de los bomberos tipo A, puedes certificar", dijo. Los plomeros pueden certificar solo si tienen la licencia de gas que dan los bomberos y una licencia emitida por la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (Spia) como maestro fontanero, la cual lo pone al mismo nivel de un ingeniero.

Afirma Ortiz que en Panamá no hay ninguna carrera o curso sobre hidrocarburos, ya sea gasolina, diésel o gas; pero, por ser carreras de tipo ingenieril, permiten -por sus conceptos genéricos- aplicarlos cuando trabajan en alguna compañía de gas. Quienes no tienen la carrera requieren tomar cursos o seminarios para optar por la licencia de los bomberos y la idoneidad de la Spia.

Para nadie es un secreto que, por ahorrarse algo de dinero, hay quienes contratan a cualquier persona para hacer las diferentes instalaciones, es por eso -afirma De Arco- que se encuentran con todo tipo de tuberías mal colocadas ya sea por encima de la altura de la estufa o con materiales incorrectos instalados. Irregularidades como las anteriores son solo algunas de las "bellezas" que se encuentran los bomberos al momento de hacer las inspecciones.

"Muchas veces hemos tenido que desconectar edificios porque contratan a personal no idóneo para conectar equipos como calentadores de agua y colocan la manguera de agua en la de gas y la de gas en la de agua, contaminando el sistema, detalla el camisa roja.

Ante esto, Ortiz recuerda que el caso de Costamare no ha sido el único ocurrido por fuga de gas y que ha dejado víctimas. Rememora el hecho ocurrido el 13 de agosto de 2010 en el PH Metric Tower, ubicado en vía Brasil donde cinco personas fallecieron. Igualmente dos incidentes ocurridos en 2012 en el PH White, ubicado en Avenida Balboa, el primero fue el 25 de enero en el que una persona murió y tres resultaron heridas; el otro fue el 20 de abril, donde por fortuna no hubo víctimas. Además, el 15 de junio de 2018 en el PH Edén, de Carrasquilla se registró una explosión que dejó cuatro heridos. Todos estos casos guardan relación con fuga de gas y así hay muchos otros.

El proceso para realizar tomas de presión

Le corresponde a las administraciones contratar a los técnicos, quienes determinarán el tiempo que el sitio se quedará sin gas. Ellos deben notificar a la empresa de gas para que haga la desconexión del regulador del tanque de gas, tapar la línea, hacer la prueba de presión (o hermeticidad) y, depende de lo que se encuentre, se determinará si se puede volver a conectar o reparar alguna fuga. Cuando todo esté listo, se avisa a los bomberos, quienes verifican el trabajo realizado por el plomero y aprueban la certificación para reconectar el servicio.

Es importante que al momento de realizar las pruebas, las personas estén en el edificio para que el plomero contratado pueda acceder al apartamento y hacer el procedimiento. Así como informarle a los propietarios para que tomen las medidas, ya que los días que se realice las pruebas no se contará con el servicio de gas.

El gas no debe estar conectado al momento de hacer la prueba, las cuales se deben realizar con aire, nitrógeno, dióxido de carbono o cualquier otro gas inerte; pero nunca con gas. En el caso de los apartamentos, por lo general hay tres salidas de gas: estufa, calentador y secadora. En cualquiera de esas salidas se puede conectar un manómetro y por allí inyectarle aire comprimido.

Antes, muchas edificaciones tenían las tuberías de gas expuestas, pero las de los últimos años las colocan empotradas; sin embargo, estas deben estar protegidas. Si el sistema de gas de aquellos edificios viejos no presentan fuga y pasan la prueba de hermeticidad, no hay problema alguno; pero si tienen alguna falla, deben tomar medidas.

De Arco detalla que se trabaja con una mediana en la que si el 30% de los apartamentos (por ejemplo, 30 de 100) presenta algún tipo de fuga, se debe cambiar la línea de gas completa, pues es un indicativo de que ya está colapsando y a manera de prevención se debe colocar uno nuevo.

Se aclara que una cosa son las fugas internas en los apartamentos -como por alguna válvula o teflón- que sean subsanables, y otra cosa es que la fuga se dé en el ramal de la tubería, que es el que está incrustado en la pared. Allí es cuando se debe cambiar el sistema.

Detectores de gas, ¿Son útiles?

También puede apoyarse en el uso de detectores de gas, que aunque no es obligatorio, en el Reglamento de Gas Licuado de Petróleo (GLP) de la República de Panamá se menciona su utilidad. Su función es detectar y monitorear la presencia de gases inflamables en un área, ayudar a prevenir la concentración de gas en lugares de poca ventilación, emitir alarma sonora, una vez que el sensor detecta la presencia de gas, para tomar las acciones correctivas, son de fácil instalación y puesta en marcha (plug and play), según un artículo informativo proporcionado por la empresa Tropigas.

Pero, si tiene la menor sospecha de que hay una fuga de gas en su edificio, local o vivienda, lo primero que debe hacer es:

* Cerrar el sistema de gas.

* Abrir sus puertas, ventanas.

* Si las luces están encendidas no las apague y si están apagadas no las encienda.

* No prenda ninguna llama, no encienda el calentador de agua. 

* Llame de inmediato a los bomberos.