Sociedad - 30/9/18 - 12:00 AM

Aníbal Villa Real: 'Burocracia, primer enemigo de los pacientes con cáncer'

La Ley de contrataciones públicas es la principal barrera para el Instituto Oncológico Nacional, afirma Aníbal Villa Real, director del nosocomio.

Anibal Villa Real suma 39 años al servicio del Instituto Oncológico Nacional (ION). /Foto Juan Carlos Lamboglia
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La burocracia en la compra de medicamentos, el reducido espacio con que cuenta el Instituto Oncológico Nacional (ION) y la falta de médicos especializados no cambian la misión para el que fue creado este nosocomio, aseguró a El Trino, Aníbal Villa Real, director del nosocomio.

¿Es el cáncer la principal causa de muerte en Panamá?

Es la primera causa de muerte, específicamente, dentro del grupo que llamamos enfermedades catastróficas.

¿A qué atribuimos este incremento en los casos?

Por un lado a la herencia, a las mutaciones genéticas, cambios ambientales, actividades físicas, alimentación, contaminantes externos y la extensión en la sobrevida. Vivimos más años, y eso permite que aparezcan enfermedades que antes no se veían.

¿Cuál es el promedio de atención del ION?

Calculamos unos 4,000 pacientes nuevos al año, de los cuales en promedio 3,500 son cáncer realmente y una cartera de aproximadamente 80 mil expedientes abiertos que vienen una vez al año, dependiendo de la enfermedad.

¿Cómo enfrentan esta demanda?

Hemos tenido que improvisar. Las salas de esperas, oficinas y pasillos los hemos convertido en habitaciones de pacientes. Tenemos como meta irnos a la Ciudad de la Salud, eso no significa quedarnos sin hacer nada.

¿Cómo están en materia presupuestaria?

No podemos quejarnos de ningún gobierno, nunca hemos tenido problemas presupuestarios, y nosotros nos jactamos de que nuestra ejecución sobrepasa el 90%. O sea que lo que pido es lo voy a gastar. No pido de más para que me cortes y quedar en lo que quiero. Eso gusta a todos los planificadores.

¿Qué les preocupa frente a esta demanda?

El problema que tenemos son procesos. Las leyes de contrataciones públicas han llenado de una cantidad exagerada de requisitos que hacen que los actos se demoren, se caigan y se devuelvan. Nos han cambiado la ley sin consultarnos a los que compramos medicinas, sin saber si eso nos afectaba o no, y sí nos está afectando.

¿Cómo sobreviven ante esta situación?

Nosotros tenemos la capacidad de buscar soluciones y por eso es que tenemos la fama de eficientes. Somos un equipo de trabajo que estamos íntimamente relacionado con todos los procesos de este hospital y todas las direcciones calculan exactamente lo que hace falta, dónde está y cómo lo corregimos, pero creemos que podríamos hacer mucho más sin tanta burocracia administrativa.

¿Qué sucede con los pacientes que se quejaban de retrasos en quimioterapias?

Todo hospital puede quedar en algún momento desabastecido de un medicamento. No depende ni del hospital ni del acto público ni del dinero, depende de que el distribuidor lo tenga a mano. Eso pudo haber pasado esporádicamente, no es la regla, es la excepción.

¿Cómo afecta la burocracia al paciente?

El pobre asegurado tiene que sufrir las penas del purgatorio para llegar aquí, por la discrepancia del artículo 70 de la ley de la Caja de Seguro Social sobre la externalización del servicio.

¿Qué significa para un paciente?

La angustia desde el diagnóstico primario hasta la confirmación, a veces pasan hasta cinco meses, cuando en 15 días debió llegar al Instituto Oncológico.

¿Es necesario un hospital en las provincias?

Es necesario crear unidades satélites que dependan de esta institución. El problema es dónde están los médicos que van a trabajar allí. Para radioterapia hace falta un radioncólogo, un físico nuclear, un dosimetrista, dos técnicos, uno de protección radiológica y uno de biomédica, y esos siete no los tengo ni para completar mis necesidades.

¿Cómo está el ION en recurso humano?

El personal médico para cáncer es poco. Estamos tratando de ofrecer el oro y el moro para ver si quieren hacer oncología. Uno de los problemas es que la oncología supone un entrenamiento adicional por encima de la especialidad, que incluye de cinco a ocho años adicionales de estudios, sin sueldo y retraso en su antigüedad.

¿Cuál es el perfil que tiene que tener el personal del Instituto Oncológico?

El paciente es la razón de ser. La política de este hospital es que nadie puede irse sin ser atendido por falta de dinero.

¿Recibe quejas de su personal?

Por suerte, esporádicamente. A mí me causa incomodidad cuando recibo quejas de enfermeras, médicos o de personal, porque lo que tratamos es que no ocurra. Nos jactamos de que aquí las personas se sienten que llegan a un sitio donde lo atienden con cordialidad.

¿Cuál es el temor de Aníbal Villa Real al frente del Oncológico?

No poder transmitirles a las nuevas generaciones la misión y la visión de este hospital.

Frase

Yo no me quedo a llorar por la leche derramada, voy ordeño la vaca y sigo adelante con un cántaro nuevo. Aníbal Villa Real