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Opinión - 19/8/19 - 12:00 AM

Visitar a ciegas el Museo de Frida Kahlo

La abrumadora vida de Frida Kahlo, generada propiamente por su naturaleza y aunada a su discapacidad física, lo deja inmortalizado en cada muestra exhibida en la Casa Azul, es el consuelo a su alma y la mejor manera de decirle al mundo, “yo estoy Aquí”.

Fotografías de la exposición "Frida Kahlo: A través del lente de Nickolas Muray" en las Galerías del Palacio, en la ciudad de Puebla, México. Foto: EFE.

La pintura para la mayoría de los artistas constituye el lenguaje perfecto para modelar sus propias necesidades.

Disfrutar el paseo al Museo de Frida Kahlo, un centro turístico muy reconocido en ciudad de México, innegablemente fascinante.

Lastimosamente esta galería no cuenta con visita guiada, por lo que a través de mis familiares iré narrando lo que a continuación describo: Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón (Coyoacán, 6 de julio de 1907-ibidem, 13 de julio de 1954) fue una pintora mexicana.

Su vida estuvo marcada por el infortunio de contraer poliomielitis, la que la convirtió en una mujer con Discapacidad motriz, acentuándose por un grave accidente en su juventud que la mantuvo postrada en cama durante largos periodos, llegando a someterse hasta a 32 operaciones quirúrgicas.

Frida Kahlo, nombre de la artista de Coyoacán, llevó una vida poco convencional.

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Su obra pictórica gira temáticamente en torno a su biografía y a su propio sufrimiento.

Fue autora de unas 200 obras, principalmente autorretratos, como la Columna Rota, el Collar de Espinas, Moisés y el Venado Herido entre otras, en  los que proyectó sus dificultades por sobrevivir.

La obra de Frida y la de su marido, el reconocido pintor Diego Rivera, se influyeron mutuamente.

Ambos compartieron el gusto por el arte popular mexicano de raíces indígenas, inspirando a otros pintores mexicanos del periodo posrevolucionario.

La mayor parte de sus cuadros se ocupa sobre sus experiencias o fueron comisiones de, o concebidos como regalos para, personas específicas.

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Su creciente importancia en el último cuarto del siglo XX, cuando pasó de ser una artista que interesaba sobre todo a sus compatriotas a ser la mujer latinoamericana más famosa de la historia.

La abrumadora vida de Frida Kahlo, generada propiamente por su naturaleza y aunada a su discapacidad física, lo deja inmortalizado en cada muestra exhibida en la Casa Azul, es el consuelo a su alma y la mejor manera de decirle al mundo, yo estoy Aquí.

La impresión que nos llevamos los visitantes del arte de Kahlo, es una experiencia insuperable, nos identificamos con otro ser humano" que ha tenido, como cualquier persona, "experiencias difíciles.

Muestra su valentía, pasión, solidaridad, frustración por los desposeídos, también su dolor y la esperanza por un mundo mejor, tal como lo leímos en una de sus pinturas, La memorable frase: "Cada tic-tac es un segundo de la vida que pasa, huye, y no se repite.

Y hay en ella tanta intensidad, tanto interés, que el problema es solo saberla vivir.

"Que cada uno lo resuelva como pueda, Frida Kahlo, pues agregaría las memorables palabras de Jorge Celedón, a pesar que el tiempo quiera borrarnos de la lista, ¡qué bonita es esta vida!

Comunicadora social.