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Opinión - 14/8/19 - 12:00 AM

Una importante enseñanza del profesor Alberto Quirós Guardia

.... sencilla como la expresó, contiene una gran riqueza conceptual, la que nos facilita no solo la comprensión de los problemas actuales del país, generados en gran medida por una profunda crisis estructural, sino también nos permite entender las importantes tareas de transformación económica, social, cultural y ambiental que tenemos por delante.

Alberto Quirós Guardia (Q:E:P:D, junto a su esposa Aixa Jaén de Quirós durante un homenaje. Fue docente, radiodifusor y entregado defensor de las causas cívicas y promotor de los valores democráticos. Foto: Archivo.

Acompañar al profesor Alberto Quirós Guardia (Q:E:P:D), en su programa Diálogos de Impacto Dos Generaciones, lo cual trataba de hacer una vez a la semana, siempre fue un quehacer gratificante.

No solo por los temas abordados en el mismo, los que el profesor siempre preparaba con dedicación y esmero, sino por la conversación que teníamos terminado el programa.

Fue en uno de esos intercambios que el profesor, como institucionalista bien formado, me expresó lo que él entendía que era una idea importante: "los precios son una institución".

Se trata de una aseveración que en principio puede sorprender, ya que, por lo general, vemos los precios como una simple relación entre una cierta cantidad de un bien y otra de dinero que le sirve de equivalente, no como un resultado institucional.

Sin embargo, con un poco de reflexión queda claro el significado de la expresión comentada.

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En primer lugar, para un institucionalista es evidente que los mercados siempre funcionan en base a determinadas reglas de juego, lo que significa, para utilizar las palabras de Joseph Stiglitz, que estos son instituciones estructuradas.

Es decir, que operan en relación con otras instituciones, que implican leyes, reglamentos, regulaciones y factores culturales, los cuales establecen dichas reglas de juego.

Existe, entonces, una importante vinculación entre los mercados como instituciones y las instituciones públicas, es decir con los procesos políticos.

Esto lleva, en segundo lugar, a definir cómo debe ser esta relación.

Es así, por ejemplo, que desde una visión keynesiana o socialdemócrata la estructuración debería ser básicamente desde el Estado hacia los mercados, con el fin de superar las fallas y carencia de los mismos, incluyendo las que generan desempleo, una inadecuada distribución del ingreso y los problemas ambientales.

Sin embargo, para la visión neoliberal tipo Von Mises, que resulta dominante hoy día, esta vinculación debe invertirse en el sentido que no debe ser el Estado el que estructure a los mercados, sino que estos deben ser quienes estructuren al resto de las instituciones, incluyendo las públicas, de manera que todas estén al servicio del desarrollo de las relaciones mercantiles sin ninguna restricción.

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Desde una visión institucionalista es lo que Karl Polanyi llamó el "mercado autorregulado" y que J.B. Foster, desde la Economía Política, llama el "capitalismo absoluto".

Los institucionalistas, tal como lo hizo John Commons, entienden que una situación como la descrita solo es posible porque el poder político la hace factible.

En pocas palabras, el neoliberalismo solo es posible por el dominio que actualmente tiene el capital sobre el Estado.

Se trata de una situación que Stiglitz, en un interesante artículo titulado Markets, States and Instituions (2017), califica de "captura del Estado".

Es así que la visión del profesor Alberto Quirós Guardia, sencilla como la expresó, contiene una gran riqueza conceptual, la que nos facilita no solo la comprensión de los problemas actuales del país, generados en gran medida por una profunda crisis estructural, sino también nos permite entender las importantes tareas de transformación económica, social, cultural y ambiental que tenemos por delante.

Se trata de un importante pensamiento que debemos preservar y divulgar.

Economista.