Opinión - 06/3/19 - 12:00 AM

¿Se deforesta indiscriminadamente en Panamá?

Los ciudadanos deben ser conscientes de que la deforestación produce una disminución en la producción de oxígeno, erosión del suelo, aumento de las concentraciones de calor o frío, dejando un desbalance climático, que ya estamos sufriendo.

La tala de árboles para la construcción de viviendas, carreteras y otros proyectos de desarrollo vial, representan un atentado contra el equilibrio ecológico. Foto: Epasa.
ETIQUETAS: Incendios forestales | Medioambiente | Quemas | Tala de árboles
Zuleica Damaris Chanis González | [email protected] |

La construcción de carreteras, infraestructuras y nuevas barriadas sin control alguno, grandes centros comerciales, incendios de masa vegetal provocados y la agricultura y ganadería sin sustento y planificación, son en Panamá las principales causas de la deforestación.

Este el precio que paga la sociedad por un desarrollo de ladrillos y cemento, una autodestrucción poco a poco nos acaba.

La mala planificación urbanística es el mejor ejemplo de ello.

Innumerables cantidad de barriadas se construyen en nuestros pueblos y ciudades y para ello se talan árboles sin control, destruyendo el medio ambiente, atentando directamente contra nuestros recursos más importantes: la cuenca del Canal de Panamá y las fuentes de agua.

En la actualidad, el Gobierno adelanta la ampliación de la carretera "Omar Torrijos- Corozal-Red Tank y vía Centenario", ubicado en el sector del Parque Nacional Camino de Cruces, donde 13 hectáreas de terreno han sido deforestadas y otras 91 hectáreas en la Carretera Panamericana, Tramo: "Puente de Las Américas Arraiján", a la altura de Loma Cová donde nace la Tercera Línea del Metro y la ampliación de la carretera.

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Estos proyectos, si bien son útiles tanto para la movilidad urbana como el comercio en general, deben adoptar las medidas de mitigación ambiental necesaria para no causar daños irreversibles, tomando en consideración que las políticas de desarrollo deben ser sostenibles.

Las leyes establecen que por cada árbol talado se deben sembrar diez; sin embargo, la realidad es otra. Muchas de esas especies mueren en los primeros años de vida por falta de especialistas que le den seguimiento a las plantaciones.

Según el Ministerio del Ambiente (Miambiente), solo en el primer trimestre del 2018, se registraron 645 incendios y 362 desastres ambientales, mientras que las cifras de árboles cortados, tanto autorizados como de forma ilegal, suman millones, que aún no pueden contabilizarse.

Los ciudadanos de este país deben ser conscientes de que la deforestación produce una disminución en la producción de oxígeno, erosión del suelo, aumento de las concentraciones de calor o frío, dejando un desbalance climático, que ya estamos sufriendo.

También, se debe tomar en cuenta a los animales que allí viven, ya que está afectando su hábitat natural.

Vamos a sembrar más árboles en nuestros parques y recoger la basura cuando vamos de paseo, así estamos contribuyendo a que nuestros ríos y calles estén limpios.

Luchemos por no dejar fallecer esos guayacanes que vemos florecer devuelta a casa en las tardes de abril.

Estudiante de Maestría de la Universidad Interamericana de Panamá (UIP).

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