Has completado el acceso a las 10 notas permitidas por mes calendario, si no tienes una cuenta te invitamos a crearla para que sigas disfrutando del contenido ilimitado de nuestra red de portales informativos.

Te recordamos, no tiene costo.
  • Crear cuenta
Epasa
×
Has leído de 10 notas
permitidas de este mes.
Registrate
y accede al contenido ilimitado de nuestros sitios,
sin costo alguno.
Opinión - 16/5/18 - 12:00 AM

Otro artículo sobre la constituyente

... si esta se convoca de tal manera que los constituyentes sean escogidos en la misma fecha que el resto de los cargos de elección popular, y, luego de los trámites constitucionales y legales correspondientes tendientes a la aprobación de una nueva constitución, esta solo puede entrar en vigencia a partir del año 2024.

Gabriel D'Annunzio Rosania Villaverde | [email protected] |

He perdido la cuenta de las veces que me he expresado, por más de veinticinco años, al igual que otras personas, por medio de periódicos, redes sociales y otras formas de interacción humana, sobre la constituyente. Muchos han hablado o hablan de ella, pero nunca se aterriza sobre los "cuándo" y los "cómo", ya que, casi siempre, por causa de prejuicios, antagonismos, intereses creados o, simplemente, para demostrar que se tiene control y poder, iniciativas como esta son desechadas, sin que se tomen en cuenta los elementos, mecanismos y procesos propios de un análisis profundo y un debate sincero, en este caso, de un tema político, jurídico y social.

La sociedad, en la que nos ha tocado vivir, tiene, como aspecto sobresaliente, a la Constitución Política como su norma jurídica de mayor jerarquía, sin embargo, para que este instrumento pueda ser considerado plenamente legítimo, debe ser el resultado del más amplio y abierto escrutinio y consenso popular, lo cual, en el caso panameño, no es así, si repasamos nuestra historia constitucional. Todas las constituciones han sido producto, mayormente, de intereses e imposiciones de los factores reales de poder.

Volviendo a lo de "más de veinticinco años", que mencioné en líneas superiores, las generaciones de este tiempo hemos tenido (seguimos teniendo) la responsabilidad de subsanar los vicios con los que se procrearon, parieron y fundamentaron dichas constituciones, sin embargo, persistimos en empantanarnos en los "cuándo" y los "cómo", es decir, discusiones estériles sobre la forma en vez del fondo, sin menoscabo de las teorías sobre conspiraciones que sobresaltan a unos y divierten a otros. Nuestra democracia es algo en construcción, es cierto, pero, si hay algo en lo que hemos avanzado es que nadie va a llegar al poder político a menos que no tenga los votos para eso, y los haya recibido de manera limpia y legal.

Si la discusión se centra en que "no es el momento", entonces, "¿cuándo lo es?". Es impropio e injusto que se siga postergando este asunto de la constituyente. La gran verdad es que, sobre la base de la disposición constitucional actual, sobre la constituyente paralela, si esta se convoca de tal manera que los constituyentes sean escogidos en la misma fecha que el resto de los cargos de elección popular, y, luego de los trámites constitucionales y legales correspondientes tendientes a la aprobación de una nueva constitución, esta solo puede entrar en vigencia a partir del año 2024.

En vez de estarnos basando en sospechas y especulaciones, debemos, como sociedad, ponernos de acuerdo. De eso se trata, de aprender a escucharnos y considerarnos, los unos a los otros, en la búsqueda de lo que más nos conviene. Es tiempo de crecer y madurar.

Abogado y locutor.