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Opinión - 04/3/19 - 12:00 AM

La Jornada Mundial de la Juventud y el destino de Panamá

Los discursos del papa Francisco remarcaron los valores de la obediencia, autoconocimiento, abolición de prejuicios, igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres, unidad y responsabilidad individual de construir un mundo mejor...

La Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) permitió la vivencia de la hermandad entre propios y visitantes, sin distingos de nacionalidad, raza ni religión. Foto: Epasa.

Sin lugar a dudas fue un evento sin precedentes en Panamá, en lo que concierne a la congregación de un número sin igual de jóvenes de tantos países, en un ambiente de alegría, armonía, respeto, entusiasmo y espiritualidad.

El evento realzó el verdadero sentir de los panameños en hospitalidad, cooperación, amabilidad, orden, actitud de servicio y sacrificio, puntualidad, desprendimiento, seguridad y libertad, mostrando al mundo su capacidad de ser ejemplo de la unidad religiosa y social.

La Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) permitió la vivencia de la hermandad entre propios y visitantes, sin distingos de nacionalidad, raza ni religión, más bien, el respeto a la diversidad fue el diamante que hizo brillar con tanto esplendor todo el evento, cumpliendo así el destino especial que Dios ha dado a Panamá que según las palabras proféticas de Abdu'l-Bahá: "Ese lugar llegará a ser muy importante en el futuro.

Las enseñanzas, una vez establecidas allí, unirán el este y el oeste, el norte y el sur."

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Los discursos del papa Francisco remarcaron los valores de la obediencia, autoconocimiento, abolición de prejuicios, igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres, unidad y responsabilidad individual de construir un mundo mejor, actuando según las ordenanzas divinas, con honestidad, justicia, valentía y tenacidad.

Es nuestra más elevada esperanza que todos estos sentimientos remanentes de la JMJ se sigan desarrollando en cada habitante, no solo de este país, sino del mundo entero y que cada ciudadano que habita en esta gran nación, tome como suya la responsabilidad de contribuir en hacer realidad con su actitud en el diario vivir, el maravilloso destino de Panamá.

Que, en los corazones de niños, jóvenes y adultos, crezca la semilla de la espiritualidad, como único camino hacia la verdadera felicidad, justicia y unidad, requisitos indispensables para el logro de la paz mundial.

"El bienestar de la humanidad, su paz y seguridad son inalcanzables, a menos y hasta que su unidad sea firmemente establecida." Bahá'u'lláh

Oficial de Información Pública. Comunidad Bahá'í de Panamá