Gracias por ser parte de nuestra audiencia Queremos que sigas disfrutando de los mejores contenidos. Regístrate aquí ¿Ya estás registrado? Inicia sesión
Opinión - 19/11/19 - 12:00 AM

La educación como la clave del éxito

La influencia que los padres ejerzan en los primeros años en sus hijos será primordial y reflejará en el comportamiento de ellos para el resto de sus vidas.

Estamos perdiendo la cultura de leer libros, los jóvenes deben buscar entretenimiento en la lectura de buenos libros Foto: Archivo.

“La mente del hombre viene a ser como un jardín”, predicaba con este símil el escritor James Allen.

El momento en que el bebé nace dependerá de los padres cultivarle una buena educación con valores como el respeto, la tolerancia, la igualdad, la honestidad, la gratitud, la cortesía, y otros que lo formarán para desenvolverse en la sociedad.

Estos valores, en principio, se enseñan en el hogar y son conductas que regularán su comportamiento fuera del hogar.

De ahí que es primordial el papel de los padres, porque de acuerdo con eso moldearán y formarán el carácter del individuo.

De nada valdrán los esfuerzos de los docentes, si los primeros actores en la educación de sus hijos, hayan fallado en su rol primordial.

VEA TAMBIÉN: El sistema público de salud

Hay un concepto errado de parte de muchos padres que consideran que la escuela corregirá el mal comportamiento o la falta de respeto en que incurren muchos de nuestros estudiantes.

¿Hasta dónde queremos llevar la educación?

¿Qué tipo de mujeres y hombres queremos que nuestra sociedad tenga?

La carencia de valores en el hogar se manifiesta en el comportamiento del individuo.

Padre, docente, dirección, tienen que coordinar esfuerzos con el ánimo de abrir el camino para educar e instruir al estudiante.

Actualmente los medios de comunicación juegan un rol muy importante en el comportamiento de los jóvenes.

Ellos deben transmitir más programas educativos, porque todos estamos inmersos con el compromiso de educar correctamente a nuestros jóvenes.

Con esto no pretendo decir que la escuela como tal está exenta de la educación integral, pero si los padres no asumen su rol en el hogar, la educación no puede ser completa. 

VEA TAMBIÉN: Teletrabajo, nueva modalidad laboral

El escritor español Arturo Cuyás, en su libro Hace Falta un Muchacho, destaca que una mujer le preguntaba a un médico que su hijo tenía dos años, que cuándo debía empezar a educarlo.

La respuesta del médico fue contundente en señalarle a ella que ya había perdido dos años en la formación de su hijo.

La influencia que los padres ejerzan en los primeros años en sus hijos será primordial y reflejará en el comportamiento de ellos para el resto de sus vidas.

En forma general, estamos perdiendo la cultura de leer libros, los jóvenes deben buscar entretenimiento en la lectura de buenos libros que hay por doquier; solo hay que buscarlos.

Estoy convencido de que con una educación adecuada en el hogar y después en el contexto escolar, se formarán individuos no solamente instruidos y capaces, sino educados.

No obstante, actualmente se pueden observar cambios trascendentales en el seno familiar, tal vez, porque el mundo es mucho más competitivo, y, en la mayor parte del tiempo, los padres ya no están con sus hijos.

Muchos trabajan todo el día y solamente ven a sus hijos en las noches.

Eso hace que la relación con los hijos no sea la más adecuada y ha obligado a los padres a delegar funciones casi el cien por ciento a los docentes.

Tengo la esperanza de ver mejores días para desarrollar y enrumbar nuestro país hacia senderos más correctos.

Los padres no necesariamente tienen que pagar una escuela costosa para tener mejores hombres y mujeres, sino el compromiso con la juventud y aportar nuestros mejores esfuerzos tanto en el hogar como en la escuela.

Desde esa dirección proviene la clave del éxito.

Profesor de Inglés. Escuela Francisco De Miranda.