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Opinión - 24/2/20 - 12:00 AM

El Carnaval y la crisis del modelo civilizatorio

...los carnavales, tal como se presentan hoy, son el producto de la dinámica capitalista avanzada, obedecen a la sobreproducción y contaminación ecológica. En ese periodo de tiempo, se contamina con plástico, foam, vidrio, aluminio, gases efecto invernadero, desperdicio de agua, entre otros.

Preparación de carrozas para el carnaval de Rio de Janeiro, Brasil. Foto: AP:

El carnaval es un hecho social en términos durkheimianos, se puede definir como un desapego de la vida rutinaria, responde a una acción racional específica en términos weberianos, es decir, las personas forman el carnaval en tanto consideran que obtendrán un beneficio moral, mental, laboral, sexual, entre otros.

Los carnavales obedecen a una lógica prehistórica, a los tiempos del estado natural de abundancia, donde solo había que tomar las cosas del entorno que parecían ser eternas.

Tres millones de años después, esa lógica toma la forma de racionalidad sistémica, en términos habermasiano, es decir, los carnavales, tal como se presentan hoy, son el producto de la dinámica capitalista avanzada, obedecen a la sobreproducción y contaminación ecológica.

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En ese periodo de tiempo, se contamina con plástico, foam, vidrio, aluminio, gases efecto invernadero, desperdicio de agua, entre otros.

Como dirían los weberianos, he aquí la racionalidad del sistema.

Una racionalidad que se manifiesta como el desprecio hacia los animales, los recursos naturales y los servicios ambientales, al estilo de Leff.

El carnaval se presenta, entre otras cosas, como sobreproducción de mercancías características de la sociedad del riesgo, demuestra la crisis del modelo de civilización moderna, la degradación global del ecosistema.

Cabe mencionar, el carnaval, como cosa, pasa por transformaciones, debido a la naturaleza cambiante del sistema capitalista avanzado.

Es decir, en el pasado, el carnaval no era tan contaminante ya que el sistema no había entrado en el periodo de sobreproducción.

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En un futuro no lejano, cambiará la racionalidad del sistema, y a su vez, cambiará el carnaval, tal vez como desastre o tal vez como fin de la crisis.

Ahora bien, en este punto se pone el tema interesante, el carnaval como cosa se materializa gracias a la unión de intereses comerciales, en un sentido amplio, es decir, toda organización o individuo que realice una actividad comercial solamente en ese periodo de tiempo o saque provecho para incrementar las ventas de su negocio es, una entidad que produce o se beneficia de los riesgos, de la crisis civilizatoria.

Para terminar, si me permiten, el sistema capitalista pasará del modo avanzado al modo catastrófico, y, asimismo el carnaval se transformará, es decir, se contaminará más que en la actualidad y habrá mayor escasez de los recursos naturales.

Llegado a este punto, surgirá una lucha de intereses entre las diversas entidades, por un lado, los que se benefician de la catástrofe, y, por el otro, los que son afectados, estos últimos no son necesariamente los proletariados, sino una nueva fuerza transformadora conformada por diversas castas, clases, familias y grupos.

Un tipo de "estrato social ambientalmente deteriorado".

En este sentido, la primera resistencia a la regulación del carnaval, en el periodo del "capitalismo catastrófico", serán los que se benefician de la crisis, en especial los comerciantes.

Estudiante de Maestría en Ciencias Sociales (IDEN-SENACYT)