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nytimesinternationalweekly - 21/9/19 - 12:00 PM

'Zimdancehall' le canta al Gobierno de Zimbabue

Sus canciones describen violencia, pobreza, apagones eléctricos, desabasto de agua y crecientes precios de los alimentos.

“El R&B no habla de la vida marginal que vivimos”, dijo Enzo Ishall, estrella en ciernes del género zimdancehall. Foto/ Zinyange Auntony para The New York Times.
  • Patrick Kingsley

HARARE, Zimbabue — Antes de que Winky D hubiera puesto un pie siquiera en el escenario, la multitud le estaba arrojando basura, obligándolo a huir. Era la Noche Buena, y el concierto terminó antes de que hubiera empezado.

Nunca atraparon a los atacantes, pero otros dos artistas dijeron que los agresores habían llegado en autos que pertenecían al partido del presidente Emmerson D. Mnangagwa. El ataque fue considerado como un intento por censurar y castigar a un artista cuyo sencillo más reciente había sido aclamado como un himno por los opositores de Mnangagwa.

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Zimbabue ha estado en una trayectoria descendente desde la caída de Robert Mugabe, que fue reemplazado por Mnangagwa en un golpe de Estado en noviembre del 2017, y murió el 6 de septiembre a los 95 años. La historia de ese descenso puede ser contada por políticos, activistas de los derechos humanos y economistas. Pero también puede ser narrada mediante las letras de la música zimdancehall —descendiente lejano del reggae— y mediante las experiencias de los cantantes como Winky D, que lo han convertido en el sonido dominante de las calles.

Desde hace mucho tiempo, los artistas del zimdancehall han cantado acerca de las dificultades que enfrenta la gente joven. Sus canciones describen violencia, pobreza, apagones eléctricos, desabasto de agua y crecientes precios de los alimentos. Pero varios están expresando ahora un descontento velado con el Gobierno de Mnangagwa, parte de una desilusión más generalizada con la transición post-Mugabe.

Cuando escuchas estas canciones captas una sensación de cómo es Zimbabue, con todas sus contradicciones, dijo Tanaka Chidora, profesor de literatura en la Universidad de Zimbabue.

Después de que terminó el mandato de la minoría blanca en 1980, Zimbabue fue gobernado durante 37 años por Mugabe. Otrora un ícono para muchos africanos, se volvió cada vez más déspota, persiguiendo a la minoría ndebele, arrebatando la tierra de cultivo a sus propietarios blancos y llevando a la economía a la ruina.

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Bajo el Gobierno de Mnangagwa, ex protegido de Mugabe, a Zimbabue no le ha ido mucho mejor. En agosto del 2018, el Ejército disparó a partidarios de la Oposición, matando a seis y poniendo fin a las esperanzas de que él sería un antídoto al autoritarismo de Mugabe.

Ese sentimiento de tristeza se reflejaba en el zimdancehall.

En enero, el Ejército lanzó una represión en la que 17 manifestantes murieron, 16 sufrieron violación, 26 fueron secuestrados y más de 900 fueron arrestados, de acuerdo con grupos de derechos humanos. Para febrero, una canción de zimdancehall interpretada por Tocky Vibes, Zvitori Nani, o Es Mejor, mencionaba los sucesos.

Ahora insulto a los soldados, cantaba en shona, uno de los dos idiomas principales de Zimbabue. Nos golpean a diario, diciendo que son órdenes de su jefe.

Aunque el zimdancehall dice algo sobre el actual momento político, surgió de uno anterior. Al tiempo que Mugabe se volvía cada vez más autocrático a principios de la década del 2000, su Gobierno prohibió que las estaciones de radio transmitieran la mayoría de la música extranjera. Para llenar el vacío, las radiodifusoras a menudo favorecían a músicos nacionales cuyo trabajo se derivaba estrechamente de géneros extranjeros. Con el tiempo, esos artistas locales empezaron a diversificarse, los DJs estuvieron más dispuestos a distribuir trabajo más experimental y el público se volvió más gustoso de escucharlo.

Esto dio origen a una generación que estaba enganchada con la vibra local, afirmó Wallace Chirumiko, que, con el nombre de Winky D, fue uno de los primeros artistas en fusionar géneros extranjeros con el sabor local. El zimdancehall surgió como un derivado del dancehall jamaicano.

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El R&B no habla de la vida marginal que vivimos, dijo Stephen Kudzanai Mamhare, astro del zimdancehall, mejor conocido por su nombre artístico, Enzo Ishall. Pero Winky D menciona la vida que conocemos.

Sin embargo, es tan grande el control gubernamental que incluso aquellos artistas cuya música parece crítica del Gobierno tienen miedo de plantearla de esa manera. En entrevistas separadas, Tocky Vibes y Poptain negaron que sus canciones estuvieran dirigidas al Gobierno. Winky D negó que sus canciones tuvieran algún contenido político.

Creo que tiene miedo, expresó Sandra Gazi, que canta con el nombre de Lady Squanda. Sólo ella admitió la naturaleza política de su trabajo. Hay algunos artistas que cantan indirecto, pero creo que ya es hora de que debemos abrirnos, dijo.

Jeffrey Moyo y Tendai Marima contribuyeron con reportes.