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nytimesinternationalweekly - 27/2/20 - 06:00 AM

Producen mascarillas a ritmo frenético

El brote de coronavirus ha desatado una demanda acelerada de mascarillas protectoras. Para frenar la propagación del virus, el Gobierno chino ha ordenado a sus ciudadanos portar cubrebocas cada vez que salen.

La fábrica de Kolmi Hopen, en Francia, recibió pedidos por 500 mil mascarillas médicas. Foto / Elliott Verdier para The New York Times.
  • Liz Alderman

ANGERS, Francia — El sonido incesante de las máquinas haciendo eco a través del piso de la cavernosa planta de una fábrica francesa es un resultado inesperado del virus mortal que prácticamente ha paralizado ciudades enteras en China y en otras partes de Asia.

Sucede que la empresa, Kolmi Hopen, produce un artículo que repentinamente se convirtió en uno de los más solicitados en el mundo: el cubrebocas quirúrgico.

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La fábrica, en Angers, produce 170 millones de mascarillas al año, pero en una sola semana este mes recibió pedidos por la asombrosa cantidad de 500 millones. Kolmi Hopen estaba corriendo a contratar más trabajadores para mantener las máquinas funcionando las veinticuatro horas del día, los siete días de la semana.

Estamos haciendo mascarillas con la mayor rapidez posible, dijo Guillaume Laverdure, director de operaciones de la compañía matriz de Kolmi Hopen, Medicom, con sede en Canadá, mientras montacargas cargaban cajas de cubrebocas recién fabricados a tráileres.

El brote de coronavirus ha desatado una demanda acelerada de mascarillas protectoras. Para frenar la propagación del virus, el Gobierno chino ha ordenado a sus ciudadanos portar cubrebocas cada vez que salen. Los expertos dicen que una vez usado, se debe remplazar por otro nuevo, generando una explosión en la demanda. Se han vuelto habituales las escenas de personas haciendo fila durante horas para obtener un protector para el rostro y marchándose al final con las manos vacías al agotarse en las farmacias.

No logro encontrar un solo cubrebocas, dijo Sandy Lo, de 60 años, en Hong Kong. Dijo que ella reutiliza los cubrebocas porque, ¿qué más puedo hacer?.

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Los científicos afirman que no hay mucha evidencia de que los cubrebocas realmente protejan a las personas sanas (lavarse las manos podría ser más importante).

Aun así, conforme se propaga el coronavirus, los expertos temen que el suministro de mascarillas y otros artículos de protección sanitaria comiencen a agotarse en otros países —incluso para su uso en procedimientos médicos de rutina.

China por sí sola produce aproximadamente la mitad de las mascarillas sanitarias del mundo, más de 7 mil millones al año, abasteciendo a hospitales y trabajadores médicos en muchos países. Taiwan provee el 20 por ciento del suministro mundial.

Conforme el suministro de China al mundo comienza a flaquear, los proveedores médicos de todo el mundo, incluyendo gigantes como Honeywell y 3M, se apresuran a encontrar fuentes alternativas.

Ambas dijeron que estaban tomando acciones para aumentar la producción donde fuera posible.

En Medicom, los directivos implementaron un plan de emergencia en la fábrica de Angers para añadir 30 trabajadores a los 100 que conforman su personal, con el objetivo de lograr una producción ininterrumpida. La empresa está fabricando más de un millón de cubrebocas al día, el doble de su producción habitual, dijo Laverdure.

Al interior de la fábrica, más de una docena de máquinas ensamblaban cubrebocas a una velocidad de 80 por minuto. Cinco máquinas fabricaban mascarillas quirúrgicas, las delgadas almohadillas rectangulares que cubren la nariz y la boca, mientras que otras máquinas confeccionaban las máscaras respiratorias más resistentes.

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Cuando surgieron los reportes del coronavirus en diciembre, Medicom organizó un cuartel de guerra en su sede en Montreal.

Cuando vimos que algunas ciudades en China fueron aisladas, que el Gobierno extendió el Año Nuevo chino y que se detuvieron las exportaciones de máscaras, dijo Laverdure, llamamos a nuestras fábricas y dijimos: ‘Se está desarrollando una epidemia. Hagan lo posible para asegurar mayor cobertura.

Knvul Sheikh, David Yaffe-Bellany, Cao Li, Tiffany May y Hana de Goeij contribuyeron con reportes a este artículo.