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nytimesinternationalweekly - 24/3/20 - 03:00 PM

El skatebording es relegado a las sombras de la sociedad

Algunos skateboarders ocultan sus patinetas en público, mientras que a otros los llaman “Yanquis”, por lo que es percibido como comportamiento maleducado.

Muchos practicantes del skateboarding dicen haberse acostumbrado a los regaños de la policía. Foto / Chang W. Lee/The New York Times.
  • John Branch

TOKIO — Daisuke Hayakawa es el entrenador del equipo olímpico nipón de skateboarding (monopatinaje), que muy probablemente domine el deporte cuando haga su debut este verano en las Olimpiadas en Tokio. Pero eso no significa que se atrevería a colocar su patineta en una banqueta de la ciudad.

Podrá ser un rebelde, pero tiene modales.

La imagen del skateboarding en Japón es que es una actividad para chicos revoltosos, dijo.

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Así que al caer la tarde en una cálida tarde de verano el año pasado, Hayakawa, de 45 años, cargó su patineta. Salió de su hogar en el centro de Tokio e hizo un recorrido de media hora en metro al norte del centro, y caminó unos 15 minutos hacia el río Sumida. Las calles y aceras estaban prácticamente vacías. Y sin embargo, no fue hasta que llegó a un solitario sendero de concreto cerca del río, que Hayakawa colocó la patineta sobre sus ruedas.

Patinando solo, practicó una serie de volteretas y trucos, en su mayoría saltando mientras su tabla giraba bajo sus pies, la clase de suertes que sus atletas olímpicos realizarán frente a millones de personas este verano.

Del otro lado del río había un parque bien cuidado, hectáreas de pasto verde cruzadas por una maraña de banquetas lisas. Había curvas y series de escaleras de concreto con pasamanos de acero. Había bancas donde descansaban personas. Habría sido un patio de juegos perfecto para los skateboarders.

Pero Hayakawa no se atrevería. Eso molestaría a la gente, dijo encogiéndose de hombros.

Japón posee una cultura de cortesías y de gente reservada —una tierra del orden donde la gente hace fila para abordar el metro, donde rara vez comen en público y donde la basura y el graffiti son inusitados.La dignidad se deriva de pasar desapercibido, no de destacar.

El skateboarding es escandaloso, ruidoso y caótico. Esa es la razón por la que tiene décadas de ser relegado a las sombras de la sociedad.

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Aquí nadie usa las patinetas para transporte —no se puede, dijo Shimon Iwazawa, de 20 años. Él en ocasiones lo hace de todos modos, por lo general en la oscuridad de la noche. Si patinas en la calle, significa que eres de un lugar sórdido. Da una mala imagen.

El verano pasado, dijo Iwazawa, llevaba su patineta por la Estación Tokio cuando un agente de seguridad lo paró y exigió revisar el interior de su mochila. Sucede con regularidad, dijo.

Pero en esta ocasión, en el interior de la mochila de Iwazawa había una navaja usada para cortar cinta de agarre, las hojas pegajosas tipo lija que los skateboarders colocan en las tablas para que sus pies tengan mejor agarre. La navaja fue confiscada como un arma, dijo Iwazawa, y fue fotografiado, le tomaron las huellas dactilares y estuvo varias horas detenido.

Algunos skateboarders ocultan sus patinetas en público, mientras que a otros los llaman Yanquis, por lo que es percibido como comportamiento maleducado.

Esa es la lucha del skater aquí, dijo Nino Moscardi, gerente del negocio de skateboard de Nike en Japón. La gente grita: ‘¡Deberías estar haciendo eso en los parques de skate! Y eso es un completo malentendido del skateboarding.

El skateboarding alguna vez fue parte de la contracultura en Estados Unidos, un refugio para chicos inadaptados. Con las décadas, se filtró a la vida normal e hizo eco en todo el mundo hasta lugares como Japón.

Décadas más tarde, las atiborradas calles de Tokio están llenas personas calzando zapatos Vans. Hay tiendas de skate y skateparks.

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Lo que no hay: skateboarding en las calles y aceras, pues hay señalamientos que lo prohíben en todas partes.

Y sin embargo, ahora viene un ejército de jóvenes japoneses que probablemente ganen más medallas que cualquier país este verano en las primeras competencias olímpicas de skateboarding. Practicantes nipones como Yuto Horigome, Aori Nishimura y un grupo de chicas adolescentes ya son estrellas del circuito de competencia global. Ahora, su éxito anticipado le está dando al deporte una aceptación que nunca tuvo.

Las expectativas son altas. Hayakawa espera que Japón se lleve al menos 6 de las 12 medallas del deporte.