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nytimesinternationalweekly - 09/2/20 - 06:00 PM

Brindan cuidados de primer nivel, sólo para halcones

En Qatar, al igual que en varios países más del Golfo Pérsico, el halcón cumple una diversidad de roles, desde mascota familiar hasta símbolo de estatus y competidor en carreras.

El hospital atiende a 150 halcones al día. Instalando un radiotransmisor en un halcón.Foto / Olya Morvan para The New York Times.
  • Tariq Panja

DOHA, Qatar — Tan pronto abre la clínica, los pacientes y sus custodios empiezan a llegar a raudales.

¿Y la más o menos docena de halcones? Este es el lugar para ellos.

El Hospital de Halcones Souq Waqif es un centro entero que se dedica a tratar a un miembro de la familia de las aves de rapiña. Situado en una esquina de la plaza principal del barrio antiguo de Doha, es un centro médico como pocos.

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En su interior, cruzando las relucientes puertas de vidrio y más allá de la sala de espera con los sofás, las perchas de cromo y el hombre que recoge excremento de aves del piso en caso de que sea necesario realizarle pruebas, no se han escatimado gastos.

En Qatar, al igual que en varios países más del Golfo Pérsico, el halcón cumple una diversidad de roles, desde mascota familiar hasta símbolo de estatus y competidor en carreras. Pero los halcones también brindan un valioso vínculo a la antigua cultura beduina de la región en el país más rico del mundo.

Sin embargo, a veces las aves sufren lesiones o se enferman.

Prasoon Ibrahim, de 38 años, tiene 8 años trabajado en el hospital, pero todavía se sorprende ante los recursos que tiene a su disposición: análisis de sangre y pruebas renales; reemplazo de plumas; endoscopías. Tenemos todo.

Ibrahim, quien al igual que la mayoría del personal del hospital es originario del sur de India, tiene un doctorado en biología molecular y trabajaba en un hospital común y corriente antes de aceptar su puesto actual. Y al igual que la mayoría de sus colegas, dijo, jamás había trabajado en ningún lugar con la amplitud de tecnología de vanguardia que tiene ahora a su disposición.

En mi laboratorio, vi un secuenciador de genes por primera vez, contó.

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El centro, subsidiado por el gobernante de Qatar, atiende a alrededor de 150 halcones al día. La mayoría de las aves llega a revisiones médicas tras ser compradas en las tiendas cercanas que venden halcones, o para recibir lo que miembros del personal describen como mani y pedi, el equivalente a un manicure en los halcones en el que su pico y garras son afilados bajo anestesia general. A otros les implantan radiotransmisores y dispositivos de GPS para que sus dueños puedan rastrear a las aves cuando las llevan de caza.

La labor más seria, la cirugía ortopédica para reparar fracturas de huesos que en su hábitat natural significarían una muerte segura, se realiza en una unidad hospitalaria albergada en otro piso.

En el área de tratamiento general, un grupo de trabajadores que operan un banco de computadoras analizan muestras de sangre y heces así como muestras tomadas de sus gargantas bajo microscopios de alta potencia que muestran imágenes en pantallas gigantes. Cualquier cosa fuera de lo normal es marcado para ponerlo a consideración de un puñado de médicos de alto nivel.

Otro grupo intenta reemplazar una pluma faltante en la cola de un halcón peregrino. El patrón es diferente en cada especie y el patrón es diferente en cada pluma, dijo el técnico Abdul Nasser Parolil. Abrió un conjunto de cajones para revelar una amplia selección de plumas de diversas longitudes, colores y patrones.

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Al igual que muchas instituciones en Qatar, hay una estricta jerarquía en lo que respecta a la sala de espera. Aunque existe un sistema de boletos numerados para asignar turno, hay formas en que se puede no hacer fila: la realeza de Qatar es tratada como prioridad, luego los ciudadanos de Qatar y por último los extranjeros, por lo general empleados domésticos del Sur de Asia que son enviados en nombre de sus patrones.

Shagul Hameed, de 27 años, quien trabaja para un miembro de la familia real Al-Thani de Qatar, dijo estar sorprendido por el afecto que algunos amos mostraban a sus halcones.

Cuidan de sus halcones de la forma en que cuidan de sus hijos, dijo Hameed, antes de corregirse. De hecho, si un hijo estuviera enfermo, mandarían al chofer, a la empleada doméstica o a la esposa con el doctor.

Pero si el halcón está enfermo, el hombre de la casa irá en persona.