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Nación - 15/1/17 - 10:00 AM

Zonas pagas: un muerto que nadie quiere cargar

Al retomar el Gobierno la administración de Mi Bus, usuarios esperaban que los problemas se resolverían en estos sitios, pero hoy aumentan. Dificultades de acceso a los usuarios con discapacidad en las zonas pagas han motivado que agrupaciones de la sociedad civil hagan protestas.

Las zonas pagas están muy lejos de ser las modernas paradas de autobuses prometidas por el Gobierno a los usuarios del transporte público del área metropolitana de Panamá y San Miguelito. 

De esta manera, califican los usuarios del transporte estas estructuras que han resultado ser un remedio peor que la enfermedad.

 

Franklin Carles, representante de los usuarios en la junta directiva de la  Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (AAUD), asegura que en estos sitios se ofrece un pésimo servicio, porque además de no existir las adecuaciones para garantizar comodidad a los usuarios, se están deteriorando por la falta de mantenimiento, sin contar que también se han convertido en enormes basureros.

 

Además se integra al glosario de problemas la falta de seguridad, ya que en horas de la noche las personas prefieren no utilizarlas por temor a ser asaltadas o heridas por delincuentes.

 

Panamá América hizo un recorrido por las zonas pagas más concurridas y se corroboró lo que han venido denunciando los usuario; sitios llenos de basura y muy lejos de ser lugares adecuados para el acceso a personas con discapacidad.

 

En el caso de la zona paga de El Marañón, en el centro de la ciudad, destaca la existencia de un ascensor que está dañado y, por ende, ha sido clausurado por quienes se encuentran al frente del mantenimiento de estas instalaciones.

 

Instalaciones públicas contrarias a la inclusión con personas con discapacidad. 

 

El comentario es oportuno para hacer referencia a una protesta que la semana pasada realizaran miembros de una organización de la sociedad civil que lucha por la movilidad de personas en sillas de ruedas.

 

La agrupación citó a los medios de comunicación para demostrar todo el calvario que deben pasar para abordar  un autobús en la zona paga de  El Marañón, donde ponen sus vidas en peligro.

El hecho de que no estén operando los ascensores obliga a estas personas a circular por la vía por donde pasan los autobuses.

 

Otra de las quejas es la falta de rampas para que las personas con problemas de movilidad puedan abordar los metrobuses.

 

Entre los testimonios se habla de la falta de sensibilidad de los conductores de los metrobuses.

 

Hay personas con discapacidad que son ignoradas por los conductores, que no las ayudan a subir a los buses, expresa uno de los quejosos que participó en la protesta.

 

Javier Santibáñez, presidente de la fundación Springwall, quien encabezó la protesta, comentó que cuando el Gobierno Nacional asumió la administración de la empresa Mi Bus, se dijo que los problemas iban a resolverse, pero no fue así.

 

Esperábamos que los problemas se iban a resolver, pero hoy aumentan estos problemas, dijo Santibáñez. 

 

El dirigente señaló que el tratamiento que se les está dando a las personas con discapacidad en las zonas pagas va en contra de las normas internacionales de protección a estos ciudadanos.

 

Tenemos que poner un alto, porque deben existir las garantías para que se respete nuestra dignidad de acceder a la oportunidad de trabajar, estudiar y recrearnos, destacó Santibáñez.

 

¿Quién es el responsable del mantenimiento de las zonas pagas?

 

Mientras,  los usuarios siguen soportando un mal servicio en unas zonas pagas donde no hay autoridad que se haga responsable.

 

Así lo narra Franklin Carles, quien señala que siente impotencia cada vez que los encargados del transporte evaden las responsabilidades entre ellos.

 

Este es un muerto que nadie quiere cargar, indicó Carles, al expresar que en un principio, la administración de las zonas pagas  era de la empresa constructora de la obra, Equipamientos Urbanos de Panamá (Eupan).

 

Luego de controversias y adendas, la zonas pagas pasaron  a manos de la ATTT, sin embargo, esta entidad pública  programa transmitir la responsabilidad a la empresa estatal Transporte Masivo de Panamá, administradora de MiBus.

 

Mientras  esto ocurre, los usuarios siguen viviendo un calvario en las zonas pagas, destaca Esperanza Mena, dirigente de los usuarios del transporte público.

 

Explica Mena que los usuarios han exigido a la ATTT, la adecuación de las zonas pagas con sistemas de ventilación, sillas, baños y vías de acceso para las personas con discapacidad.

 

Pero la entidad destaca que en estos momentos existe un proceso de transición para que la estatal empresa administradora de MiBus se encargue de esta misión.

 

La empresa estatal argumenta, mediante sus voceros, que no se pueden encargar de la administración de estos espacios públicos hasta que no se entregue la última instalación, ubicada en el sector de San Isidro.

 

Hay que recordar que cuando se dio la ampliación de la Línea 1 del Metro hasta San Isidro, no se había contemplado una zona paga en este sector, por lo que la construcción se inició de una manera tardía, y en estos momentos está en ejecución. 

 

Estas exigencias reveladas por Franklin Carles, las han hecho extensivas en las sesiones de la junta directiva de la ATTT, sin embargo, siguen en espera de respuestas para que las zonas pagas estén acorde con la inversión millonaria que se realizó para la instalación de estos sitios.