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Nación - 14/11/19 - 05:00 PM

Tecnología une a dos países para una frontera segura

La tecnología en el Centro de Cooperación Policial Binacional (Cecopobi) de Paso Canoas une diariamente a panameños y costarricenses que buscan una frontera segura.

Agentes de Costa Rica y Panamá vigilan el área.
  • Roberto López Dubois

Detrás de las cámaras de seguridad instaladas en la frontera tico panameña, hay un grupo de agentes del orden público que custodia de manera digital el borde fronterizo. Auxiliados por tecnología de punta, que ofrece programas para el reconocimiento facial, acceso a las bases de datos de Interpol y de otros países, entre otros beneficios, agentes panameños y costarricenses se unen con un objetivo en común: evitar hechos delictivos en el paso que comparten sus países.

Todo ocurre en conjunta cooperación en el Centro de Cooperación Policial Binacional (Cecopobi) de Paso Canoas, una zona compartida entre Costa Rica y la provincia de Chiriquí, Panamá. En una sala, agentes de ambos países se concentran las 24 horas al día, siendo este el componente más importante para lograr la mayor la seguridad en el área, de acuerdo con los directivos de las instituciones de seguridad.

En el Cecopobi de Paso Canoas no solo reposa toda la tecnología, sino que hay unidades con radios de comunicación que pueden advertir a uniformados que laboran en ambos países sobre cualquier situación anómala para actuar o simplemente evitar que una persona se evada cruzando la frontera.

Una frontera movida

Y cómo no estar activos y en alerta, si todas las mañanas, en el puesto fronterizo de Paso Canoas, desde muy temprano, se inicia el peregrinaje de unas 550 personas en promedio que pasan de Costa Rica a Panamá o viceversa.

Igual situación se da en el puesto fronterizo de Guabito en la provincia de Bocas del Toro, Panamá, donde pasan otras 400 personas por día; a ello habría que sumar otros 60 que cruzan la línea de frontera por Río Sereno en las montañas de la provincia de Chiriquí en Panamá.

A este flujo humano se integran los miles de clientes de unos 200 almacenes que operan en el área, los que acuden a los centros de salud, muchachos que cruzan a las escuelas que están a ambos lados del borde que divide los países o quienes cruzan a trabajar.

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Es una frontera muy dinámica que está siempre llena de personas, lo que significa un reto para la seguridad del lugar. Es una situación muy diferente a la que se vive en el lado con Colombia.

Otro paso de frontera entre Costa Rica y Panamá es el de  Río Sereno en donde además de intercambio de personas, las autoridaes trabajan para evitar el contrabando de productos agrícolas y de ganado.

"Los productos tienen que contar con la documentación adecuada y de no ser así los casos se envía a las autoridades encargadas de los casos", dijo el mayor Oriel de Gracia, jefe del puesto de Fronteras de Río Sereno en las montañas de Chiriquí.

A todo lo anterior se suma, según las autoridades panameñas, unos 200 pasos ilegales en el área. Además, algunas personas son propietarias de terrenos en ambos lados de la frontera, incluyendo establecimientos comerciales que cuentan con entradas tanto del lado panameño como del lado costarricense.

Todo esto dificulta el trabajo de las instituciones de seguridad, cuyos agentes, además de esto deben patrullar áreas selváticas, montañosas y grandes extensiones de terreno dedicados a diferentes cultivos como banano, plátano y palma aceitera, entre otros.

Al principio de este siglo, la situación era distinta a la de hoy día en el área. Las autoridades panameñas se concentraban en resguardar su frontera occidental donde operaban grupos guerrilleros sobre todo las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y bandas de narcotraficantes.

Según el mayor De Gracia, en ambas fronteras "el servicio es el mismo, mantenemos el respeto a las leyes y la constitución, aunque la geografía es diferente. Además en la fontera con Costa Rica hay muchas más áreas urbanas, en contraste con Darién, en donde la mayor parte del terreno es selvático".

Un fenómeno similar sucedía en Costa Rica, donde los encargados de la seguridad ponían mucha atención a sus límites con Nicaragua, porque siempre ha existido una migración de personas de ese país que pasan a Costa Rica de manera ilegal en busca de mejor remuneración salarial o por diferencias políticas, entre otros problemas.

Pero, el área no se aleja de la acción de los grupos de crimen organizado que tratan todos los días de realizar sus negocios ilícitos como la venta de drogas, contrabando de mercancías, tráfico humano y otras actividades.

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Elogios para el centro

Las autoridades coinciden en que se ha visto un avance por los resultados que arroja la labor del Centro de Cooperación Policial Binacional (Cecopobi). El comisionado Rolando Briz, jefe del Batallón Occidental del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) asegura que en lo que va del año lograron recuperar 12 vehículos, mil kilos de cocaína y un kilo de marihuana; así como unos 340 mil dólares, producto de supuestas acciones delictivas, así como casos de trata de personas o casos de tráfico aduanero.

Por su parte, el teniente Guillermo Barquero Barco, subjefe de la delegación policial de Corredores en Costa Rica asegura que "la importancia de la comunicación que mantenemos con Costa Rica es vital porque cercamos el accionar del crimen organizado porque la seguridad ciudadana y los ciudadanos estamos trabajando en conjunto".

Afirman que gracias al centro, ambas policías trabajan con el mismo sistema, las mismas cámaras y el mismo software.

"El centro agiliza mucho el tema de investigación e información, y esto nos ha permito operar de forma más eficaz y eficiente. Se trata de un trabajo en tiempo real. Para Costa Rica esto es innovador, porque no tenemos otro centro como este en Latinoamérica", dice Barquero Barco.

Hasta el año 2005 la zona de policía de Chiriquí de la Policía Nacional de Panamá se encargaba de la seguridad en el área, pero debido a los problemas con la seguridad en la zona las autoridades decidieron hacer el traspaso a la Dirección Nacional de Fronteras.

En el año 2009 Dinafront se convirtió en un nuevo estamento de seguridad denominado como Senafront que quedó encargada de la seguridad en el área.

En el caso de Costa Rica, la seguridad de dicho territorio se encuentra en manos de la Policía Nacional de este país, aunque comparte responsabilidades con la recién creada Policía de Fronteras.

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