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Judicial - 16/12/18 - 12:00 AM

En decisión del tribunal contra Federico Suárez y Lucy Molinar, ¿hay justicia selectiva?

Aunque la junta directiva del antiguo PAN estaba conformada por más personas, con igual poder de decisión, el fallo del tribunal es solo abrir causa criminal para los ministros del gobierno anterior.

Reabren causa criminal contra la exministra de Educación Lucy Molinar y el exministro de Obras Públicas Federico Suárez. Foto/Archivos

En las postrimerías de la gestión del presidente Juan Carlos Varela, y tres años después de haberse decretado sobreseimiento definitivo en el caso de la comida deshidratada, el Segundo Tribunal de Justicia ordena reabrir causa criminal contra la exministra de Educación Lucy Molinar y el exministro de Obras Públicas Federico Suárez, alegando un ambiguo peculado, y -de paso- reiterando una sospechosa selectividad en la justicia.

El expediente de comida deshidratada se ha convertido en buen ejemplo de la selectividad con la que durante este gobierno se ha administrado justicia en ciertos casos y, a la vez, de las presiones externas que motivan a que funcionarios hasta mientan con tal de forzar fallos para complacer al poder político de turno.

En 2015, el juzgado a cargo de Leslie Loaiza dictó sobreseimiento definitivo a favor del caso de los exministros Lucy Molinar y "Pepe" Suárez, pero también de las exviceministras de la Presidencia María Fábrega y Marta Susana de Varela, todos exmiembros de la junta directiva del extinto Programa de Ayuda Nacional (PAN).

Pero, ahora, y separando con pinzas, se llama a juicio a dos de estos exfuncionarios, pero se le mantiene el beneficio de sobreseimiento a María Fábrega y a Marta Susana de Varela, a pesar de que el estatuto del PAN señalaba que los votos de los miembros de su junta directiva valían igual y que las decisiones se tomaban de forma colegiada y con responsabilidad compartida.

En opinión de la exministra Lucy Molinar, no se tenía que llamar a juicio a nadie, pero señala que causa suspicacia que se abra causa criminal "contra el Sr. Suárez y contra mí, sobre todo porque los votos [de la junta directiva del PAN] valen exactamente lo mismo", reiteró.

Un segundo punto que ha sido reiterativo en la justicia selectiva de este gobierno, y que vuelve a estar presente en el caso de comida deshidratada, es la insistencia en forzar determinadas causas, aunque para ello sean necesarias incongruencias jurídicas o flagrantes mentiras.}

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Para seguir implicando a Molinar, por ejemplo, se argumenta que ignoró intercambio de cartas entre las direcciones de Nutrición del Meduca y del PAN, dejando entrever supuesto descuido ante un peligro para la salud pública.

Pero, alejado del argumento planteado, se le acusa es de "peculado".

Finalmente, este caso avala supuestas falsedades de la fiscal asignada, algo que en su momento fue denunciado por la abogada Edna Ramos.

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"Es un precedente nefasto para la justicia que no se pueda demandar lo que diga una fiscal, porque según el fallo, todo lo que ella dijo en la audiencia preliminar no está bajo la gravedad de juramento", lamentó la exministra Lucy Molinar.

Inconsistencias

Selectividad: El voto de los miembros de la junta directiva del PAN valía igual y todos compartían responsabilidades, pero el Segundo Tribunal de Justicia ordena abrir causa criminal solo contra Lucy Molinar y Federico Suárez.

”A la fecha no se ha podido demostrar nada en contra de esos dos exfuncionarios; lo que sí ha quedado demostrado es que pareciera que hay dos expedientes: persecución para unos y sobreseimiento para otros... eso es selectividad”, dijo Luis Eduardo Camacho.

Falsedad: Tras la audiencia preliminar, el fallo pondera lo dicho por la fiscal así: "Su alegato no debe considerarse una declaración bajo la gravedad de juramento". En opinión de Lucy Molinar, esto es grave “porque ella puede decir lo que sea y ninguna de esas falsedades puede ser demandada”.